13 agosto 2013

RECETAS PARA PROLONGAR Y MEJORAR LA VIDA

¿Quiere usted prevenir hasta quince enfermedades, entre ellas la cardiopatía isquémica, la enfermedad cerebrovascular, la hipertensión, los cánceres de colon y mama, la diabetes mellitus tipo 2, el síndrome metabólico o la depresión?
Quien lea esto ha de suponer que estoy loco o que quiero vender humo,…pero nada más lejos de la realidad. Contra todos los efectos perniciosos que la actividad sedentaria (que sigue aumentando entre los niños y jóvenes de prácticamente todo el mundo ¿desarrollado?), y pese a los cuales, padres y madres de todo el mundo siguen comprando consolas y juegos similares a sus hijos, y permitiendo su uso indiscriminado; tenemos que los efectos de la actividad física son absolutamente opuestos.
De todos es sabido que el ejercicio físico y en general toda actividad física produce efectos beneficiosos para nuestro organismo, tengamos la edad que tengamos. A lo largo de estas semanas fueron saliendo algunas noticias interesantes al respecto y que me gustaría resumir a continuación (toda opinión debe estar bien fundamentada en la literatura existente).
Tomado de Europa Press

Científicos del Baylor College of Medicine, el USDA/ARS Children's Nutrition Research Center y del Texas Children's Hospital (todos ellos situados en Estados Unidos) recomiendan que se promueva la actividad física entre los niños nacidos con poco peso para evitar su posible obesidad futura.
De esta forma, y tal y como se publica en la edición digital de la revista 'International Journal of Obesity', los expertos exponen que este consejo puede ser "prudente". De hecho, sostienen que lo es aún más "si el bebé nacido con bajo peso es niña".
La explicación de los expertos a esta advertencia es que el crecimiento tardío y tener bajo peso tras el nacimiento "favorece la obesidad femenina". Así lo señala el profesor asociado de Pediatría en el USDA/ARS Children's Nutrition Research Center y autor principal del estudio, el doctor Robert Waterland.
Además, el especialista expone que en el trabajo realizado se ha restringido el crecimiento de ratones hembra, los cuales "fueron menos activos tras nacer y tuvieron tendencia a la obesidad en su etapa adulta".
Por todo ello, Waterland sostiene que, una vez que se haya ayudado a los menores a alcanzar un peso normal para su edad, es importante que se incite a éstos a realizar ejercicio físico, ya que lo contrario puede provocar malos resultados "a largo plazo".



Una de las explicaciones básicas de este estudio radica en que, como instinto elemental que tenemos, ya que pertenecemos al reino animal, tendemos a engordar si tenemos un estilo de vida sedentario o si no nos movemos mucho. Y la prueba es muy evidente si observamos el físico de pueblos indígenas, por ejemplo de la Amazonía, en donde les sobra comida pero dado que están en movimiento continuo no tienen prácticamente materia grasa, logrando unos cuerpos saludables que ya quisieran muchos de los que van a los gimnasios. Claro que la esperanza de vida no es muy alta, pero ahí influye mucho el entorno.



Tomado de Munideporte.com

Investigadores de la Universidad de Helsinki (Finlandia) han elaborado un estudio sobre los beneficios de la actividad física en la conducta de los niños. Las conclusiones indican que los menores que la practican gestionan mejor las situaciones estresantes que aquellos que son sedentarios. Además, les ayuda a prevenir síntomas de depresión.

Esta publicación confirma los beneficios de realizar ejercicio físico desde una edad muy temprana. A las ventajas para la salud física ya conocidas, hay que añadir las ventajas para la mente y el estado anímico de los más pequeños.

El estudio analizó la conducta de 258 niños de ocho años de ambos sexos, con diferentes niveles de actividad física a lo largo del día. Los especialistas midieron los niveles de cortisol de cada participante, es decir, la hormona que el cuerpo libera como respuesta cuando se somete al estrés, ya sea físico o mental. La medición se llevó a cabo mediante unos dispositivos que los niños llevaban en la muñeca.

Las observaciones resultaron muy claras. En situaciones de calma, como por ejemplo en el hogar, todos los niños tenían un nivel de cortisol parecido. Sin embargo, cuando se sometían a situaciones estresantes, los que se habían mantenido más inactivos presentaban cantidades inusualmente elevadas. Sin embargo, los que practicaban actividad física con regularidad apenas sufrían un pequeño incremento en el volumen de esta hormona.

Los expertos publicaron las conclusiones en la revista científica “Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism”. En ellas se concluye que los niños que hacen más ejercicio físico ofrecen una mejor respuesta ante el estrés y la ansiedad. Además, se demuestra que los que son físicamente más activos, en general, tienen mejor humor y, estadísticamente, son los que menos síntomas de depresión presentan.

En términos de actividad física, la Organización Mundial de la Salud recomienda para los niños y jóvenes de cinco a 17 años de edad, actividades diarias de 60 minutos o más. Es importante que se realicen actividades que involucren correr, saltar, hacer equilibrio, desplazamientos, actividades recreativas, educación física o ejercicios programados, tanto en el contexto de la familia, en la escuela o en eventos comunitarios, con el fin de mejorar las funciones cardiorrespiratorias, musculares, la salud ósea y reducir el riesgo de padecer enfermedades no transmisibles. 



Siempre se habla de los efectos beneficiosos para nuestra salud en términos físicos,…sin embargo la actividad física va mucho más allá, teniendo efectos positivos en nuestra mente y habilidad para resolver o enfrentar situaciones estresantes. Está fuera de toda duda que, aquellos que practican actividad física de forma habitual, se enfrentan mejor a situaciones estresantes y también las suelen resolver mejor. La justificación, unas líneas más arriba. A todo ello, añadiría que la actividad física es un excelente relajante tras situaciones de alta exigencia o muy estresantes. Me gustaría resaltar la importancia de este artículo ya que mucha gente todavía no es consciente de esta implicación “mental” de la práctica física.
Para finalizar, decir que animo a todos los lectores a practicar de forma autónoma e ir experimentando las sensaciones que les provoca la actividad física, sea individual o en equipo. No se debe temer a la práctica sin estar federado o perteneciendo a un club, no es necesario ya que todos tenemos lo que hace falta para practicar ejercicio, un cuerpo y una mente; además no siempre la práctica federada es buena ya que a ciertos niveles hay intereses económicos, lo cual desvirtúa completamente esa práctica y la convierte en otra cosa.




En la próxima publicación, seguiré con otro artículo interesante sobre las enfermedades que se pueden prevenir con la actividad física.

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